No me digas que la noche se marchó cuando llegaste,
no me insistas con que el tiempo se detiene en el reloj,
va pasando y va dejando las arrugas que despiertan
al costado de mi almohada y de mi amor...
No pretendas que te deje respirando de mi aliento
ni que vuelva a despojarte de mis sueños sin porqués.
Solo dame tu sonrisa, sin preguntas ni respuestas
y vivamos el amor tal como es...
No hay comentarios:
Publicar un comentario