Dejándote en el silencio
me regalas mil palabras,
quedándote en el vacío
llenas por completo mi alma.
Odiándote a media noche
despiertas mi corazón,
me amas a rienda suelta
sin despertar mi razón.
Respondes a mis preguntas
das todo sin pedir nada
y calientas mis dos manos
aún cuando están heladas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario